El director de la Clínica Olivos declaró que ellos eran los médicos responsables de Diego. Además, recomendó que fuera derivado a un centro de rehabilitación tras la operación. Su testimonio generó tensión con las querellas.
Federico Dimitroff, director de la Clínica Olivos, prestó testimonio este martes en el juicio que investiga la muerte de Diego Maradona. Durante más de cinco horas, aseguró que los médicos de cabecera del exfutbolista eran el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, ambos imputados en la causa.
Según Dimitroff, su indicación profesional fue que Maradona necesitaba continuar su recuperación en un centro especializado, debido al delicado cuadro postoperatorio y a su adicción al alcohol. Esta recomendación, aseguró, fue clara para todos los equipos que intervenían en su tratamiento.
Durante el interrogatorio, se generaron cruces con los abogados querellantes, especialmente al hablar del rol de Swiss Medical, la empresa de medicina prepaga que organizó la internación domiciliaria en el barrio San Andrés. Uno de los puntos en discusión fue la presencia o no de un médico clínico de manera constante.
Consultado por esa asistencia, Dimitroff explicó que el médico clínico no estaba asignado todos los días, sino que acudía a demanda. Sin embargo, los abogados señalaron que su declaración en el juicio no coincidía con la que había dado ante la fiscalía, donde dijo que ponían “a disposición” un médico.
El abogado Mario Baudry, representante de Verónica Ojeda y de Dieguito Fernando, acusó al director del sanatorio de haber mentido bajo juramento. “Ahora van por él”, dijo, anticipando que su rol podría ser investigado con más profundidad en las próximas audiencias.






