A los 96 años, la profesora y escritora había sido reconocida por su labor en la categoría ensayo literario con un diploma al mérito el pasado martes.
En el día de ayer, a sus 96 años, murió Graciela Maturo. El martes había recibido el Diploma de Honor de la Fundación Konex en la categoría de ensayo literario. Asistió a la ceremonia acompañada por su hija, Mercedes Sola. Graciela nació el 15 de agosto de 1928 en la ciudad de Santa Fe.
La reconocida poeta y ensayista era Licenciada y profesora en Letras por la Universidad Nacional de Cuyo (Uncuyo) y doctora en Letras por la Universidad del Salvador (USAL), fue profesora universitaria en la Universidad de Buenos Aires, la Uncuyo, la USAL y la Universidad Católica Argentina (UCA), entre otras. También fue investigadora del Conicet y dio clases en escuelas secundarias e institutos terciarios en la ciudad de Mendoza. Dictó cursos y seminarios como profesora invitada en universidades tanto del país como en Chile, Uruguay, Colombia, Perú, Venezuela, España y la República Checa. Además, fue directora de la Biblioteca Nacional de Maestros. Por su obra poética y ensayística, recibió muchas distinciones, entre ellas, el Premio de Poesía “Laurel”, de Córdoba, en 19 y el Premio Municipal de Mendoza, en 1960.
A sus 18 años, se casó con Alfonso Sola González, poeta y profesor, con quien tuvo seis hijos. Graciela fue una de las primeras investigadoras “cortazarianas” y también una de las primeras en destacar la obra de Gabriel García Márquez. Publicó libros como Julio Cortázar y el hombre nuevo, de 1968, y Claves simbólicas de García Márquez, de 1972. También escribió ensayos sobre Garcilaso de la Vega, Oliverio Girondo, Leopoldo Marechal, Ernesto Sabato, Alejo Carpentier, Alejandra Pizarnik y Pablo Neruda, entre otros autores.






